Sami se sentó y el maquillista empezó a batallar con su cabello y su maquillaje. Para la serie de época tenía que usar un postizo trenzado, y eso llevaba un buen rato. Impaciente en la silla, preguntó:
—¿Cuánto más falta?
El maquillista, apenado, balbuceó:
—Ya casi, tantito más…
Sami resistió con la cabeza ladeada. Media hora después, por fin terminaron con el cabello y pasaron al maquillaje; por suerte era de facciones apuestas, así que se ahorraron varios pasos. El look de época de Sami e