Alina llegó a casa y le envió a Gabriel Allende, autor de Disidente, las fotos de Sami y Nely. En cuanto las vio, dio luz verde a la adaptación de la novela en serie.
Cheeto ya había llegado a la residencia de los Quiroga en Novopolis. Martín le había acomodado todo: lo instalaron ahí, le dieron auto, casa y sueldo. Con las llaves del auto en la mano, comentó:
—En toda mi vida nunca pensé que podría vivir como una persona normal.
A Alina se le hizo un nudo en la garganta. Desde el día en que ha