—Te contraté para que le dieras vida al personaje hasta el final. Si lo que quieres es jugar al junior consentido, entonces lárgate a tu casa. Puedo conseguir a alguien más para que trabaje con tu compañera, o en el peor de los casos, borro al personaje por completo. ¡Pero no voy a tolerar a un protagonista que no asuma su responsabilidad!
Las palabras de Alina retumbaron con firmeza, dejándolo sin un solo argumento.
En ese momento, la actriz principal se acercó y tomó a la productora del brazo