Después de la conversación, el grupo se dispersó. Nick y los chicos se fueron a las habitaciones para darse una ducha y cambiarse de ropa para regresar a la mansión, mientras Giorgio esperaba en la sala. El agua fría de la ducha cayó sobre Nick como un intento de lavar la fatiga. En las habitaciones contiguas, Carter y Arthur se alistaban con la eficiencia militar que nunca los abandonaba. El plan estaba en marcha, pero la parte más difícil era regresar a la mansión y mantener la fachada.
Nick