La ciudad aún no se reponía del escándalo de la revelación de Aelin Valtierra cuando, apenas una semana después, las invitaciones comenzaron a llegar.
En sobres color marfil, selladas con cera dorada, y un emblema nuevo: un fénix alzando el vuelo desde cenizas oscuras. «Fundación Renacer»
No se especificaba el contenido del evento, ni el porqué.
Solo había fecha, y hora, y lugar.
Y una línea simple: «Presencia obligatoria».
Los empresarios, políticos, influencers y líderes de fundaciones