—Eres un imbécil —declaró Malena que, luego de pagar la cuota por la información, leía un documento que de Leandro Martín recibía, y enfurecía al obtener un tan mal resultado—. Esto no me sirve de nada. No quiero su lista de obras de caridad, Leandro, quiero su historial malo, el que me pueda ayudar a sacarla de la vida de Alejandro.
—Ese historial no existe —informó Leandro, contando los billetes recién recibidos—. La joven se la vivía del trabajo al hospital, y del hospital a la casa; eso era