PARTE II. CAPÍTULO 48
—Meredith está embarazada —informó Marisa a su esposo, que esperaba en la cama a que ella terminara de ponerse mil cosas en el rostro y cuello, para poder dormir a su lado—. Estaba muy emocionada, y yo también.
Sabino la escuchó con atención, y pudo darse cuenta que de verdad Marisa estaba muy emocionada por el nuevo embarazo de su hermana menor, y también recordó aquella vez en que la joven le habló de su problema de infertilidad.
—Ah —hizo el hombre demasiado bajo, y luego pensó que había sid