— ¿Ahora que volviste a recuperar la memoria qué planes tienes? — Helen se encontraba con la cabeza recostada por encima del pecho de Maximus, mientras el hombre le acariciaba suavemente el hombro.
— No pretendo quedarme aquí pese a que yo he recibido ayuda y tú pudiste dar a luz no pertenecemos a este mundo y más allá del peligro que implica sigo siendo el heredero de la mafia italiana y no pienso dar un paso al costado estando bien y mientras haya vida no se me olvida que soy Maximus Albani