— No estoy diciendo eso — la molestia en la voz de James ya era palpable y Susan toma la decisión de guardar silencio mientras le da pequeños golpecitos a la espalda de Helen, el hombre nada más ya las observa, hasta que Susan toma asiento al lado de su marido, el hombre acaricia la pequeña cabeza de Helen, hasta que mira por su reloj.
— ¿Quieres que te lleve uno de los choferes de mi madre? — pregunta con cautela Susan, mientras Helen seguía bastante interesada en su padre.
— Me parece bien