— Debo irme ya ¿puedo usar el cuarto de baño?
— Claro, esa puerta te lleva hasta ella — Indica James.
— Gracias — responde con suavidad Susan posteriormente procede a dirigirse hacia la puerta, James se queda pensativo con la certeza de que algo estaba ocurriendo con él, se masajea la frente y la frustración era evidente en sus ojos negros, después de varios minutos de pensar no había llegado a ninguna conclusión justo en ese momento Susan sale envuelta en la bata encontrándose con sus prenda