C18-FLECHA HELADA.
C18-FLECHA HELADA.
Melinda salió de la habitación despacio, cuidando de que nada delatara sus pasos. Apretaba contra el pecho una bolsa diminuta, de cuero, y dentro estaba su tesoro: un puñado de polvos azulados que brillaban levemente, robados esa misma tarde del boticario de Runa, la sanadora del castillo.
Había ido allí fingiendo un dolor de panza y la anciana sanadora, con su vista gastada y sus manos temblorosas, ni se dio cuenta de que, mientras buscaba en un estante la infusión de menta,