C103-¿Y QUIÉN LO VA A EVITAR?
Elizabeth se levantó antes del amanecer con los ojos ardiendo de cansancio. Había pasado la noche en vela, incapaz de dormir después de lo que había ocurrido con Gideon. Su cuerpo lo anhelaba en secreto, tanto que terminó consolándose sola y lo odiaba por tener ese poder sobre ella, por necesitar su calor, su peso encima de su piel, pero juró que nunca se lo demostraría.
Atendió a los bebés como pudo, hasta que la casa comenzó a despertar y Melinda apareció bajando