Mundo ficciónIniciar sesiónMARTÍN.
Al principio Ana, no dijo nada, se quedó totalmente callada. Sonríe, pero no es una sonrisa normal, de esas que expresan emoción y felicidad, es una sonrisa de esas que más bien te producen miedo en las películas, justo cuando la chica sexy se vuelve loca y saca un cuchillo para empezar a matar a todos a su alrededor.
Se levantó de la cama y me entregó el tarro de helado, sus ojos estaban perdidos en el infini







