73. UN VESTIDO BLANCO.
Una hora después Katerina había logrado salir de la casa, dejando a su pequeña en manos de la niñera, había decidido que necesitaba estar con Ana, necesitaba un tiempo para ella y Ana por supuesto que la secundo.
En lo que la castaña cambiaba su ropa y llegaba a la puerta para devolverse, la rubia envió un mensaje de texto a su cuñado y futuro esposo.
“vamos de compras”
Los ojos de Cristóbal se cristalizaron en medio de una importante reunión, no le dio pena, no sintió temor de soltar sus senti