Capítulo 14. Enséñame a dormir contigo
Después de la cena, la casa quedó envuelta en esa calma tibia que llega cuando dos personas empiezan a sentirse cómodas en el silencio del otro.
En la sala, una película avanzaba sin que ninguno la siguiera con atención; el sonido era apenas un telón de fondo para las miradas que se cruzaban y las sonrisas distraídas. Seiya, recostado en el sofá, parecía hecho para ese lugar; el reflejo del televisor le pintaba los ojos de luz suave y Eliot sentado a su lado, no sabía si agradecía o temía lo fá