Capitulo 135. El eco del primer beso.
La noche había terminado de asentarse sobre el jardín. Las luces colgadas entre los árboles brillaban con una calidez cansada; algunas mesas ya estaban medio vacías, y los meseros caminaban más despacio, como si también sintieran el peso de las horas. La música seguía sonando, pero con un pulso distinto, más suelto, más íntimo, propio de las fiestas que ya no necesitan impresionar a nadie.
Seiya volvió desde la pista con Seraphine tomada del brazo. Caminaba con un leve desequilibrio elegante, l