Mundo de ficçãoIniciar sessãoUn par de horas antes, en una de las ventanas de la casona Barnes, Adler veía cómo Mónic y Logan se iban. Tessa llegaba junto a él, haciendo berrinches por lo que veía.
—¡Llámalo ahora! Está haciendo las cosas mal. ¡Es un inepto! —escandalizó con cólera.
—No puedes culpar a nadie más que a ti. Fuiste tú la que insistió con esto —la increpó, mientras saca







