—Buenos días a todos —saludó Logan. Al parecer, los ratones le habían comido la lengua a la jefa.
Todos contestaron, la jefa solo se dirigió a su silla, nadie entendía que le pasaba, estaba demasiado seria.
Ya todos en sus lugares para comenzar con las labores, la puerta se abrió, casi igual que los ojos de Mónic.
—Buen día, perdón por el retraso, tuve que hacer una diligencia antes y no medí el tiempo —se disculpaba mientas terminaba de entrar.
—Permítanme presentarles a Caleb Ward, quien ocup