- Yo… Yo vine… -dijo Thiago sin encontrar las palabras correctas. - ¿Por qué demonios no me dijiste de él?
Dayana lo miro desconcertada y dijo:
- ¿De qué demonios hablas? ¡Pensé que hablaríamos de Liliana!
- ¡No! Primero quiero que hablemos de la existencia de un hijo nuestro… ¿Por qué putas nunca dijiste nada?
- Thiago, ¿A dónde quieres ir con esa pregunta? ¿Acaso crees que me vine al otro lado del charco solo para generar lástima?
- ¡Dayana…! -dijo Thiago exasperado.
- ¡Es la puta verdad! Ja,