Theodore cerro por un momento los ojos, los abrió cuando se percató de que el auto se había detenido.
- Señor, hemos llegado a donde nos reuniremos con otros compañeros. -dijo Elías, el hombre a cargo de la operación en Nueva York.
- ¿Qué? ¿Cómo? -dijo Theo un poco adormilado.
- He contactado a mi equipo en México y ellos nos ayudarán, conocen el lugar y saben cómo podremos llegar a donde nos marca la última señal del móvil de Luis Cedeño.
Al descender del auto se topó con varios hombres con