Heinrich observaba con atención a Dayana, debía ser honesto consigo mismo, él jamás había actuado de aquella manera, pero había algo en aquella joven mujer que le había llamado demasiado la atención, pues si miraba a su alrededor, ella no se comparaba con las mujeres que desde hacía varios minutos no le quitaban los ojos de encima.
- Me llamo Heinrich Meisel, ¿Cuál es tu nombre y qué haces aquí?
Dayana, al escuchar su voz, se puso nerviosa nuevamente.
- Me, me llamo Day… Dayana Garza Cantú…
- ¡M