Mundo ficciónIniciar sesiónAnna é uma jovem pianista; Ela nasceu na cidade de Heidelberg, na Alemanha. A partir dos oito anos iniciou seus estudos de piano; seus pais sonhavam em vê-la se tornar solista. Quando ela completou quinze anos, ela foi selecionada para entrar no Hoch Conservatory, e apenas no dia em que aprovaram sua admissão após sua apresentação, seus pais, de volta à cidade, sofreram um trágico acidente de carro e morreram. Apesar de querer realizar o sonho dos pais, teve que ser obrigada a abandonar os estudos para trabalhar. Ela conseguiu um emprego em uma lanchonete onde Arthur Venzon, o CEO da prestigiada rede farmacêutica Meyer, costumava ir. Naquela tarde, quando ela sai do café, é assaltada por um bandido, Arthur a encontra ajoelhada e a ajuda a se levantar. Ele a coloca em seu carro e a leva para a pensão onde ela mora, grato por seu favor, ele oferece seus serviços. Ele concorda em contratá-la como professora de piano de seu filho mais novo. Embora a princípio o homem de quarenta anos se recuse a se apaixonar, ele terá que enfrentar seus sentimentos e seus sentimentos por Anna. Ele será capaz de lidar com seu passado e com a morte de sua esposa, a quem ainda ama e por cuja morte se sente culpado? Ele ousará ser feliz? A chegada de Anna causa alvoroço na mansão Venzon. Agradecido pelo apoio de Julia, sua ex-amante, ele aceita se casar com ela, que foi diagnosticada com uma doença mortal. Frederick começa a se sentir atraído pela bela moça, Arthur é obrigado a viajar para o exterior com Julia, e a convivência entre os dois jovens aumenta a atração entre eles. Com o retorno de Arthur, Anna descobre sua traição. Pai e filho se tornarão rivais. Com qual deles ela decidirá ficar?
Leer másUn año antes
Kassio observó el pétreo rostro de su padre, casi parecía que solo estaba durmiendo. La última vez que lo había visto, antes de viajar a Londres hace casi una semana, él se veía bastante bien, quizás no como el hombre fuerte y lleno de vitalidad que había sido alguna vez, pero tampoco notó en él ninguna evidencia de que fuera a morir pronto. Y, aun así, allí estaba, recostado dentro de su ataúd.
—Mis condolencias, hijo —le dijo uno de los amigos de su padre parpándose junto a él—. Tu padre fue un hombre ejemplar y todos lo extrañaremos. Él estaba muy orgulloso de ti.
Kassio lo sabía, aunque su padre nunca se lo había dicho. Su relación no era lo que se llamaría cercana. Maxim Volkov había tenido un orden de prioridades en la vida y el trabajo siempre había estado en la cima de la lista, mientras que criar a su hijo estaba casi al final. Pero no fue un mal padre. Se aseguró de darle la mejor educación posible, cubrir sus necesidades y nunca lo había maltratado.
Iba a extrañarlo.
—Gracias por venir —dijo antes de alejarse con Domenico, su mejor amigo, siguiéndolo de cerca.
Varios de los socios y amigos de su padre se acercaron a él para darle su pésame. Kassio soportó la siguiente hora con una expresión inalterable.
—Creo que esos han sido todos —comentó Domenico.
Vagó su mirada por el salón y casi hizo una mueca al ver que su madrastra fijaba su atención en él. La vio disculparse con los que estaba hablando y caminar en su dirección. Había estado evitándola desde que llegó, pero al parecer no podía seguir escapando de ella.
—Señora —saludó Domenico, inclinando la cabeza levemente hacia Nastia—. Volveré en un rato —le dijo a él y se alejó.
—Pensé que no llegarías, pero me alego de que lo lograras. El abogado de tu padre quiere reunirse con nosotros después del entierro para leernos el testamento de tu padre.
Una sonrisa irónica apareció en su rostro.
—¿Tan pronto?
—No tiene sentido esperar —dijo su madrastra con suavidad. Era tan buena fingiendo—. Además, es mejor ahora que estás aquí. Siempre estás de viaje.
—Trabajando. Algo que debe ser extraño para ti. —Colocó las manos en los bolsillos de su pantalón y se alejó en dirección a la puerta. Necesitaba algo de aire fresco.
—¿Escapando? —Domenico lo alcanzó cuando estaba llegando a la puerta—. No es que pueda juzgarte. Esa mujer me da escalofríos cada vez que está cerca.
Kassio sonrió levemente. Era reconfortante tener a su amigo a su lado en un día como ese, no es que se lo fuera a confesar.
—Nastia me acaba de informar que hoy leerán la herencia de mi padre.
—Vaya, eso es pronto.
—Tengo un mal presentimiento sobre eso.
Los dos se quedaron silencio allí hasta que alguien se acercó a informarle que había llegado la hora de empezar con la ceremonia de despedida.
Un par de horas después, Kassio entró a la casa de su infancia. Hace tiempo que no vivía allí y solo la visitaba una vez al mes para comer son la familia. Ahora, con su padre muerto, no tenía planes de regresar más.
—¡Hermanito! —Maxim, su hermano, nombrado así en honor a su padre, estaba de pie en las escaleras El niño de oro tenía la apariencia de haberse pasado la noche bebiendo.
—Maxim.
—Veo que sigues siendo tan reservado como siempre.
—No te vi en el entierro.
—Estaba un poco ocupado, pero llegué justo a tiempo para despedir a papá.
—¿Natasha? —preguntó mirando a su madrastra, parada detrás de Maxim.
—Está en su habitación, esta no es una reunión a la que deba asistir.
—Señores —saludó el abogado.
Su madrastra los condujo a todos hasta la sala y se acomodó en el sofá largo. Maxim se sentó a lado de ella y el abogado en el sillón. Kassio se quedó de pie en un rincón, con la espalda apoyada en la pared y los brazos cruzados sobre el pecho. El abogado le lanzó una mirada como si esperara que se uniera a ellos, pero debió deducir que no lo haría, ya que al final solo sacó los papeles de su maletín y empezó a leer el testamento.
—El señor Volkov dejó sus acciones, esta casa y otras propiedades que se mencionan a continuación a su esposa, la señora Nastia Volkova.
La decisión de su padre lo tomó por sorpresa. Era demasiado sospechoso que su padre hubiera decidido dejarle la totalidad de sus acciones a Nastia y por consiguiente a Maxim. El muchacho, a sus veinte cuatro años, era un especialista despilfarrar dinero más que en ganarlo y si su madre lo ponía al mando de la empresa, destruiría el legado de su padre tan rápido que nadie podría hacer nada para frenar la caída.
Miró su madrastra con curiosidad. Nastia estaba llorando sujetando un pañuelo cerca de sus ojos. La esposa abnegada. A su lado Maxim tenía una sonrisa comemierda mientras lo miraba como si acabara de ganar alguna especie de competencia.
Había algo raro e iba a descubrirlo.
—A mi hijo mayor le dejó la propiedad en las islas y … —Kassio dejó de escuchar la lectura mientras pensaba en lo que venía a continuación. Su padre lo había entrenado para ocupar su lugar cuando se retirara, pero con su madrastra en posesión de la mayoría de las acciones, eso ya no parecía una posibilidad.
Tenía un plan de respaldo. No se llegaba a los treinta y un años con la reputación que había conseguido si no estabas preparado para cualquier percance. Sin embargo, no podía permitir que Nastia y su hijo destruyeran la empresa que su padre había llevado al éxito con tanto esfuerzo.
—Eso es todo —dijo el abogado.
Enderezó la espalda y se dirigió hacia la salida.
—Kassio, espera —lo detuvo su madrastra cuando casi había llegado a la puerta principal. Él se detuvo y se dio la vuelta.
—Convocaré a una reunión de la junta para nombrar al nuevo CEO. Quiero que ocupes el cargo.
Inclinó la cabeza hacia un lado intentando descifrar lo que su madrastra estaba tramando.
—Por supuesto —continuó ella—, tendrás que hacer todo lo que te diga.
"Estávamos, estamos, estaremos juntos. Em pedaços, às vezes, às pálpebras, aos sonhos."Mário Benedetti(1 ano depois)-É aniversário do Emmanuel, tenho que terminar de arrumar o Emmanuel, antes que o pai dele venha procurá-lo. Seria uma loucura o aniversariante se atrasar - comenta Elvira com Lucía, a nova cozinheira que entrou depois de Carmen.-OK. Não se preocupe, eu cuido do almoço. - responde a menina chorando enquanto corta a cebola.-Arthur meu amor, me diga qual dos dois vestidos devo usar? - mostra a ele o vermelho longo e o vermelho curto.-Pelo amor de Deus, meu amor, eles são iguais - ele responde, enquanto se agarra ao banheiro.-Homens - ela responde, deixando a sala para uma segunda opinião. Ele esbarra em Verónica, que sai do quarto de Felipe. - Qual dos dois?-Este -Ele aponta para o vestido curto, enquanto saboreia a barra de chocolate.-Bom. Exatamente o que eu queria vestir. - Verónica encolhe os ombros sem entender por que se ela queria usar o short, buscou a opi
"Aquele que tem um porquê para viver, suporta quase todos os comos."Victor Frankl-Pai, estou pronto. Se apresse. Felipe insiste com o pai, que sai da sala ajeitando a gravata.-Eu estou ótimo? - Artur pergunta.-Você está ótima, mas vamos, não quero me atrasar.-Você é ótimo filho. Uma conquistadora.-Papa graças.Pai e filho entram no carro para a cerimônia gráfica de Felipe.Ao entrar no auditório, Verónica se vira para vê-lo, sempre foi apaixonada por aquele rapaz, Felipe é bem mais alto e mais maduro.-Olá - ela sussurra baixinho. Ele se senta ao lado dela.-Oi, você é linda - ele sussurra em seu ouvido.-E você, muito elegante. Ela sorri animadamente.O evento começa, Arthur vê o relógio, Fred ainda não chega apesar de ter garantido que estaria lá com eles. Seu celular toca com uma mensagem. "Não vou conseguir chegar a tempo, Carmen está em trabalho de parto."Arthur guarda o telefone. Mesmo querendo acompanhar o filho naquele momento especial, ele não pode ser grosseira com Fe
"Nunca pense que o seu amor é impossível, nunca diga "eu não acredito no amor", a vida sempre nos surpreende".William ShakespeareDesde aquela noite especial, Phillips foi cativado pela beleza de Edelmira, de alguma forma ele sentiu que a vida estava lhe dando uma segunda chance. No entanto, teve que viajar para a Inglaterra dois dias depois e não voltou a falar com Edelmira, sendo um homem tão ocupado, era difícil para ele manter um relacionamento normal.Assim como haviam conversado naquela tarde, Edelmira está ocupada pintando o quadro de Maddeline, de uma forma ou de outra para agradecer a Philli0s pelo grande gesto que teve com ela e suas filhas.Alguém toca a campainha da mansão Hunter, a governanta Felicia, abre a porta.-Bom dia, Sr. Hunter, por favor. o jovem pergunta.-Não no momento. Como posso ajudá-lo?-Eu tenho um pedido para ele. Você pode recebê-lo e me assinar aqui, por favor? - Ele lhe entrega o recibo e Felicia recebe o pedido.-Obrigado, você é muito gentil. - o j
"Uma mulher forte é uma mulher determinada a fazer algo que os outros estão determinados a não fazer"Marge-PiercyChloe continua frequentando suas aulas de teatro, seus encontros e desentendimentos com Arquimedes são intensos. Naquela tarde, enquanto ensaiam, ela se senta nos bancos traseiros para presenciar o ensaio de seus colegas de classe, ela está em seus dias de picos hormonais, no fundo ela só quer ficar sozinha e onde costuma estar vulnerável a tudo.-Posso te acompanhar? - ele pergunta a ela, ela concorda apesar de não querer falar com ninguém. --Você está bonita hoje.-Obrigado, me desculpe.-Eu sei como fazer você se sentir melhor - ele coloca a mão no joelho nu da garota, e sinuosamente desliza a mão pela virilha dela.-Estamos, em público - responde ela, visivelmente agitada ao sentir a proximidade da mão dele.-Ninguém pode nos ver, estamos no fim da linha. Relaxe, não farei nada que você não queira.Chloe não diz nada, apenas deixa seus dedos roçarem seus lábios enquan
"O risco de uma decisão errada é preferível ao terror da indecisão."Maimônides-Senti saudades de estar com você. - Ele murmura em seu ouvido.-Voce estava com saudades de mim? Você recuperou sua memória? - ela pergunta surpresa.-Influenciaria, se eu disser que sim. - ele pergunta enquanto ela se veste.-Não, mas gostaria de saber. Isso mudaria muita coisa.-Como quais? - ele pergunta, maliciosamente.-Bem, por exemplo, se você recuperou a memória, imagino que queira falar sobre algumas coisas, um tanto incômodas, mas que não podem ser apagadas.-Anna, eu gostaria de recomeçar, acredite que o que acabou de acontecer entre nós é o começo da nossa verdade. Eu te amo e posso sentir que você me ama também-Gostaria de poder ter a mesma certeza que você tem, de pensar que entre nós tudo voltou a ser o que era no começo.-E porque não? Estamos aqui, juntos. Conseguimos fazer amor, entregarmo-nos um ao outro. O que poderia nos impedir de tentar?Essa frase soa tão oca para Anna, tentar era
"Não acredito em destino. Acredito em sinais"Elizabeth BenaventAnna sobe as escadas correndo, Edelmira que está saindo do quarto esbarra com ela no corredor.-Anna meu amor, o que há de errado com você?-Nada, mãe, nada - sua voz falha e Edelmira a segura pelos ombros.-Ninguém chora por nada. Não confias em mim? Você não quer me contar? - Anna a abraça e chora no ombro da mãe.Edelmira acaricia seus cabelos, com ternura. Por alguns segundos, o silêncio é mantido, Anna levanta o rosto, tristeza no olhar, é iminente.-Vamos para o seu quarto, é melhor a Chloe não te ver assim, ela ia ficar muito nervosa. – Anna acena com a cabeça, eles entram no quarto dela.As duas sentam uma ao lado da outra, Edelmira oferece o colo, Anna se recosta e descansa a cabeça. Ela começa a contar tudo para a mãe, desde o início. Até agora, o pouco que sabia sobre a história da filha era pelo pouco que vira e interpretara ou pela versão que Elvira lhe dera.-Depois que meus pais morreram naquele acidente,










Último capítulo