Antes de que la ceremonia comenzara, Xander desvió apenas la mirada.
No por nervios.
Por necesidad.
Necesidad de anclarse.
De entender que esto era real.
La primera fila no estaba ocupada por figuras de poder ni por nombres que pesaran en titulares.
Estaba ocupada por algo mucho más difícil de conseguir.
Lealtad y cariño.
Eleni estaba sentada con la espalda recta, las manos entrelazadas sobre el regazo. Sus ojos no se apartaban del lugar por donde Elena aparaceria.
A su lado,