Xander se levantó sin mirar el reloj.
El cuerpo le pesaba.
La cabeza más.
Entró al baño y se metió bajo la ducha.
El agua cayó con fuerza.
Se apoyó contra la pared.
Dejó que le golpeara la espalda.
Pero no limpió nada.
Porque la sensación seguía ahí.
Esa incomodidad.
Esa duda crecía aun en contra de su voluntad.
Cerró los ojos y pensó.
Si estaba equivocado…
Si todo lo que había creído durante años no era la verdad…
Entonces tenía que haber otra.
Una explicación.