La mansión estaba en silencio.
Xander entró y dejó las llaves sobre la mesa.
El saco.
El teléfono.
Todo sin mirar.
Su asistente ya le había confirmado.
El nuevon especialista, ya había sido contratado.
Todo estaba en marcha a mas tardar en dos días vería a Hipólita, pero no era suficiente no lo tranquilizaba.
Porque la duda seguía ahí.
Constante.
Subió las escaleras y entró en la habitación.
Y lo vio.
El desastre las hojas del diario seguían en el suelo.
Había ordenado que no limpiaran la habit