La mañana siguiente llegó demasiado rápido.
Pero Xander no había dormido.
Ni siquiera lo había intentado.
El auto se detuvo frente al edificio de oficinas.
Xander bajó sin esperar.
Su presencia fue suficiente para que la recepcionista se tensara apenas.
—Señor Christodoulou…
—No anuncies nada.
No fue una orden elevada.
Pero no dejaba espacio para discusión, avanzo directo como si ese lugar también le perteneciera.
Yannis estaba revisando unos documentos cuando la puerta se abrió sin p