Habían pasado dos días desde su llegada a Estados Unidos. Xander seguía sorprendido de la actitud de Elena; no solo no había protestado por haber despedido a los empleados.
—Que tengas buen viaje —le había dicho y regresado a su habitación, ignorándolo por completo.
Había esperado represalias, pero Lucía le había informado que todo estaba perfecto.
Elena ingresó a la sala y saludó a Yannis.
—¿Qué te ofrezco de tomar? —preguntó ella.
—Un café está bien. ¿Cómo estás? —preguntó Yannis.
—Tranquila.