LIII Madre

Sara se estacionó en el jardín de la que parecía una hermosa mansión, con blancos muros estilizados y ventanas grandes y traslúcidas, que delineaban los cuatro pisos. Podría haber sido un hotel, ideal para pasar el verano cerca del mar, que rugía a la distancia. La casona estaba emplazada sobre un risco, bajo el que rompían las holas. Unos cuantos kilómetros hacia el sur estaba la casa en la playa de Misael. Tan increíblemente cerca y tan lejos a la vez.

—Hola, buenas tardes. Soy la detective R
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Yaiza Badenas CastillaElla es consciente de que tiene un hijo pero aclaró que Misael tiene un hermano mayor... no es el primogénito y sin embargo el padre lo trata como tal...
fazulo82nooooo se lo quitaron!!!!! no está loca
Shyun ChoiQué cosa! Ay no, ésto está bien intrigante
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