Noche de bodas
La fiesta privada, era prácticamente una contradicción. Allí estaba la flor innata de la sociedad de Mykonos, Atenas, Londres, Francia.
«¿Cómo diablos podría ser privada una boda de más de mil invitados?»
Ulises parecía un rey en una de las mesas principales y Príapos le hacía compañía a su lado.
Eran dos patriarcas orgullosos de lo que había resultado, de aquella unión.
Los novios habían ido a cambiarse y mientras tanto ellos agasajaban a los invitados.
Vincent estaba molesto j