Capítulo 53 No te preocupes… estamos bien
— ¿Y si él te encuentra? ¿Qué puede pasar?—preguntó Elisa, rompiendo el silencio con una voz suave, pero firme—. Felipe Ortiz es un hombre poderoso. No podemos subestimar su influencia.
Daniela aún recordaba estas palabras mientras acariciaba al perrito que habían metido en su cesta. El pequeño ladró de alegría, feliz de estar fuera. Se portó muy bien en la propiedad de los Ortiz, y ahora, en su nuevo entorno, parecía disfrutar de la libertad.
—Lo lamen