Capítulo 41 Cuando haya pagado mis pecados
Al día siguiente, Daniela se levantó casi de madrugada. La casa estaba en silencio, pero su mente no dejaba de dar vueltas. Tenía que dejar el desayuno y el almuerzo de los niños listos, e ir a revisar las tareas que Georgina le tenía para hoy. Alicia, la niñera, solo debía atender a los niños y no había otra persona que hiciera la comida del día.
Además, necesitaba aclarar lo del colegio de los niños.
Mientras preparaba la comida, decidió enviarle un