Días después, durante una cena, los tres compartieron vino tinto de reserva y cortes caros. Austin hablaba sobre sus rutas marítimas, sus barcos y sus nuevos contratos. Demetrio hablaba de expansión, armas, mercancías que debían cruzar el océano.
Y Celine se limitaba a escuchar. Y Cassius estaba en casa de sus abuelos paternos.
Hasta que Demetrio la saca de sus pensamientos con las preguntas a Austin.
—¿Siempre viviste en Chicago?
—Crecí allá. Pero… de joven pasó una temporada en Nueva York con