Mundo ficciónIniciar sesiónMATTHEW GRAYSON
Tiré de mi corbata que estaba desanudada y con cuidado envolví su brazo, a la altura de su herida que poco a poco había dejado de sangrar. Temía que esta se infectara o se abriera más mientras el médico llegaba.
Con una gentileza y delicadeza que desconocía, le hice un pequeño nudo, lo suficientemente firme para que la tela no resbalara de su herida, pero no tanto que la pudie







