MATTHEW GRAYSON
—Sé que todo parece muy extraño y repentino, pero eso se debe a tu pérdida de memoria —dijo Sharon mientras yo permanecía sentado en el borde de la cama. La habitación aún era un caos al igual que mi mente.
De pronto sentí como la cama se hundió detrás de mí, era ella, apoyándose en sus rodillas para acercarse. Sus brazos se enredaron alrededor de mi cuello, su mejilla se apoyó contra la mía, su aroma cosquilleó mi nariz y me revolvió el estómago.
—Creo que deberíamos de ir pe