CAPÍTULO 52. La decisión más difícil.
CAPÍTULO 52. La decisión más difícil.
Las puertas de la iglesia volvieron a abrirse de golpe cuando llegaron los paramédicos. El sonido de la camilla rodando por el piso de piedra rompió el silencio espeso que había quedado flotando tras la amenaza de Cassian. Athena apenas se apartó cuando se lo pidieron; seguía arrodillada junto a su padre, con las manos manchadas de polvo y lágrimas, como si moverse fuera una traición.
—Necesitamos espacio —dijo uno de los paramédicos, con voz firme pero amable—. Señorita, por favor.
Ella se levantó tambaleándose. Iris estaba llorando abiertamente, con el rostro desencajado, aferrada al borde de un banco como si fuera lo único que la sostenía en pie; y Audrey se acercó a ella de inmediato, estirando las manos con un gesto torpe, desesperado.
—Iris, por favor… —dijo—. Déjame ayudarte, yo…
Pero Iris reaccionó como si la hubieran quemado, y la empujó con fuerza suficiente para hacerla retroceder varios pasos.
—¡No me toques! —gritó—. ¡No quiero saber n