CAPÍTULO 51. La letra pequeña del contrato
CAPÍTULO 51. La letra pequeña del contrato
El silencio que siguió a la caída de Dorian fue breve, pero brutal. Apenas un par de segundos suspendidos en el aire, en los que nadie reaccionó, como si todos necesitaran confirmar que aquello estaba ocurriendo de verdad y no fuera una pesadilla colectiva. Luego, el caos estalló de golpe, rompiendo cualquier resto de solemnidad que quedara en la iglesia.
—¡Llamen a una ambulancia! —gritó Audrey, llevándose las manos a la cabeza mientras se arrodillaba