Un bebé en navidad.
Por Savannah Lewis
—¡Mierda! Esto duele muchísimo — grito al sentir otra contracción y como mi porotito va encajándose en el canal de parto.
—Tranquila, mi Moritas. Ya estamos llegando.
—Respira con nosotras, ya Hannah está con la pediatra esperándonos.
—Deja de gritar, Val. Me lo has dicho como diez mil veces.
—Perdón, perdón.
—Vannah, estamos a cinco minutos, voy lo más rápido que puedo con esta nieve.
—Agustín, tú maneja tranquilo. No queremos provocar un accidente. ¡Cuid