Queriendo secuestrar a santa p2
Por Alondra Di Rossi
Escucho la conversación de mi hermana y su nueva amiga con mi tío Thomas y frunzo en ceño.
—¡¿Qué?!
—Creo que a tú tío le dio un ACV, está pálido Cata.
—Tío, respira y cuenta conmigo, una oveja… dos ovejas.
—¡Oye! Eso es para que se duerma no para que salga del shock.
—De veras, perdón— dice mi hermana, cubriéndose la boca.
—Perdonada.
—Por fin ¿Estás bien, tío bello?
—Lo estoy mi princesa, pero ¿de verdad me quieres pedir eso? Creo que no so