Desastre Navideño p4
Por Enzo Di Rossi
No aguanto con la frase de Sarita y me largo a reír, mientras vemos al séquito de mujeres huir como si los chicos tuvieran lepra.
—Esta no se va a quedar así, Di Rossi.
—Agradece que te estoy salvando el culo, idiota ¿Te imaginas si alguien conoce a nuestras esposas?
—Pero si yo no tengo la culpa de verme tan hermoso.
—Y yo no soy tu cariñosito, cuñadito.
—Pero bien que dejabas toquetear ¿no? —responde uno.
—Estoy soltero ¿no?— le retruca el otro.
—Necesit