Si me ves llorar por ti (Serie Romance)

Si me ves llorar por ti (Serie Romance)ES

Angellyna Merida  Completo
goodnovel16goodnovel
9.9
Reseñas insuficientes
104Capítulos
128.3Kleídos
Leer
Añadido
Resumen
Índice

Santiago Vidal, un joven millonario, atractivo, noble, de buen corazón, hijo de unos empresarios ecuatorianos que emigraron hace años atrás a Estados Unidos, vive ligado a un fuerte código moral, en el cual no hay cabida a las mentiras ni engaños. Alba Rodríguez, una joven venezolana de escasos recursos económicos, quien estudia becada en la misma universidad, y que se verá inmersa en una gran mentira para acercarse a él. El amor nace entre ellos, ambos vivirán un tórrido romance. Santiago considera a Alba, la mujer por la cual ha esperado toda la vida, sin sospechar que ella no es quien dice ser. Cuando la verdad sale a la luz, será rechazada y repudiada por su novio, quien al sentirse engañado se aleja de ella viviendo una vida llena de derroche y libertinaje. Alba, sin familia, sin trabajo y sin el apoyo de nadie, tendrá que pasar muy duros momentos por sacar adelante al fruto de aquel amor, sin embargo años más tarde el destino pondrá frente a Santiago, a un pequeño idéntico a él, descubriendo el secreto que Alba, guardaba sigilosamente. ¿Serán capaces de sanar las heridas causadas? ¿Existirá el perdón entre ellos? OBRA REGISTRADA EN SAFE CREATIVE CODIGO: 1908201728671 ©PROHIBIDA SU REPRODUCCION TOTAL O PARCIAL. Registrada en el Instituto de Propiedad Intelectual de Ecuador. 2018. ©Derechos Reservados. Nota: Incluye el voceo paisa colombiano.

Leer más
Si me ves llorar por ti (Serie Romance) Novelas Online Descarga gratuita de PDF

Último capítulo

También te gustarán

Libros interesantes del mismo período

Comentarios Deje su reseña en la aplicación
No hay comentarios
104 chapters
Introducción: ¿Qué será de tí?
Santiago Vidal, observaba a través de los grandes ventanales de su imponente oficina como la lluvia caía con fuerza.  Ese ruido ensordecedor lo atormentaba. Le recordaba esa fatídica noche en la que todo terminó cinco años atrás.     Resopló con un sentimiento de congoja anidado en su pecho, con sus tristes ojos azules miró el agua golpear el vidrio, de la misma forma en que los recuerdos martillaban su corazón.    Colocó sus manos sobre la cornisa, y suspiró. Divisó como una bruma de neblina cubría los grandes rascacielos, tornando el cielo gris, tal cual su vida se transformó desde aquel instante. De nuevo aquella sensación de soledad cubrió su corazón, los remordimientos, no lo dejaban en paz hace ya un largo tiempo, en especial en las tardes lluviosas que tanto le recordaban a ella.    No comprendía por qué ese día los recuerdos taladraban su cabeza. Quizás se debía a que su boda estaba muy p
Leer más
Introducción: Marcas del ayer.
Años atrás.   Los dedos de los músicos rasgaron las cuerdas de las guitarras entonando las notas de «Sabor a mi by Luis Miguel» El sonido de los violines estremeció el corazón de Alba. Santiago, la envolvió con sus brazos. En la proa del yate sus cuerpos danzaban con lentitud al ritmo de la melodía. La brisa les acariciaba el rostro y agitaba el castaño cabello de la chica.    … “Pasarán más de mil años, muchos más. Yo no sé si tenga amor la eternidad. Pero allá, tal como aquí. En la boca llevarás. Sabor a mí” ...   La letra de la legendaria canción estremecía sus almas, al finalizar la melodía Santiago tomó el delicado rostro de su novia, y lo acercó a él, sus labios se apoderaron con urgencia de los de su chica.    La joven se deshizo ante aquel mimo. Esa mágica noche se estaba convirtiendo en la mejor de toda su corta existencia,
Leer más
Capítulo 0: El fruto del amor.
Bronx- New- York, USA. Seis años, y dos meses antes. Alba Rodríguez, se removía en la dura y estrecha cama de aquel albergue en donde ahora pernoctaba. Su incomodidad no solo se debía al rígido y desgastado colchón, sino también a su prominente vientre de nueve meses de embarazo, y aquella molestia en la cintura que no le permitía conciliar el sueño.    El ruido de las gotas de lluvia golpeando el techo, se asemejaba al mismo de aquella noche en la que el hombre que juró amarla, protegerla, y hasta casarse con ella, la dejó abandonada, sin permitirle darle una explicación.    Acarició su barriga, sabiendo que dentro de su ser crecía el fruto de ese amor. El pequeño que habitaba en su interior era quien le había dado las fuerzas para soportar los duros momentos que tuvo que pasar al alejarse de su casa, su familia, la universidad, y sobre todo de él.  &
Leer más
Capítulo 0.5: Nunca sabrás de su existencia.
Una mujer que pasaba por el lugar, al ver a la joven se acercó a ella.   —¿Qué tienes muchacha? —inquirió la dama.   —Por favor… —jadeó—. Mi bebé va a nacer —sollozó.   La mujer sacó su móvil, de inmediato llamó al 911 para pedir ayuda.   —¿Puedes caminar? —preguntó a la chica.    Alba negó con la cabeza.   Un fuerte grito emitió la joven embarazada, entonces sintió un líquido correr por sus piernas.   —¡Ya va a nacer! —jadeó.    La señora no sabía qué hacer, pero tampoco podía dejarla sola en esas circunstancias, divisó que muy cerca un pequeño callejón se abría paso.   —Yo te voy a ayudar muchacha, haz un esfuerzo y caminemos hasta ese lugar. —Señaló con su mano.   Alba asintió, con su rostro lleno de lágrimas se recargó en el cuerpo de la mujer. El trayecto a esa
Leer más
Capítulo 1: Mi ser te anhela.
Jackson Heights- New- York, Usa.    Cuando todo comenzó: Un año y dos meses antes.    Alba apagó con molestia su despertador, deseando dormir un par de minutos más, pero era imposible. Emitió un bostezo, aún adormecida debido a que la noche anterior trabajó hasta la madrugada en un proyecto de la universidad.    Para quitarse la pereza se puso de pie, y caminó en dirección al cuarto de baño, con la finalidad de darse una ducha, mientras el agua recorría por su delicada y delgada figura, la imagen de su amor imposible se le vino a la memoria: «Santiago Vidal» susurró su mente, entonces cerró sus párpados y lo visualizó. Suspiró, al rememorar aquellos ojos azules color del cielo, su rostro cuadrado de piel blanca, su nariz respingada, y esa sonrisa seductora que dejaba a más de una sin aliento.    El timbre del apartamento, la hizo
Leer más
Capítulo 2: Mentira Piadosa.
Alba en vez de sentir regocijo por las palabras del docente, sintió pesar por sus compañeros, sobre todo por Santiago. «Me debe estar odiando» pensó ella. Cuando se disponía a ir a su lugar fue interceptada por Joaquín.   —Vea pues, ¿para dónde crees que vas, vos? — cuestionó el joven colombiano, observándola con el entrecejo arrugado, molesto.    Ella colocó las manos alrededor de su cintura, lo miró a los ojos.    —La clase terminó —expresó enojada.    Santiago sonreía al ver la discusión entre su amigo, y la joven que los dejó en ridículo. Cruzó sus brazos para contemplar a Alba, y su delicado rostro de finas facciones, su piel clara. Ella era delgada, no muy alta, su cabello oscuro contrastaba con el celeste de sus ojos.    Angélica, al ver el semblante de su amiga, se acercó a ellos.    —¿Por qué están discutiendo? —inqu
Leer más
Capítulo 3: Me encantas.
Horas después   Alba como siempre salió corriendo del salón de clases, contaba con el tiempo justo para llegar al restaurante.  Angélica, caminaba de prisa tras de ella. La chica laboraba en una exclusiva boutique, ambas tomaron el mismo autobús. En el recorrido la joven Rodríguez reprochó a su amiga por el comportamiento con sus compañeros.   —¿Te volviste loca Angélica? ¿Cómo se te ocurre inventar que nuestros padres tienen dinero? —recriminó a su amiga—. Cuando esos chicos se enteren de la verdad, no me quiero imaginar lo que puede suceder... Te excediste —refunfuñó cruzándose de brazos, mirando la ciudad por las ventanas.    —No va a pasar nada —respondió con naturalidad la joven Zambrano—. Para que hombres como Santiago Vidal, y Joaquín Duque, se fijen en nosotras necesitamos que nuestros padres tengan cuentas de ahorro en Suiza, acciones en las principales empresas del país, debe
Leer más
Capítulo 4: La impostora.
Jackson Heights- New- York, Usa.    Alba cubrió con una almohada sus oídos, arrugó el ceño al no saber quién tocaba tan temprano a su puerta, estiró sus brazos y bajó de la cama para ir a abrir. Angélica con su amplia sonrisa pasó al apartamento con varias bolsas en sus manos.    —Buenos días, cenicienta, tu hada madrina llegó —expuso con orgullo—. Voy a convertirte en princesa.    Angélica tomó del brazo a su amiga y se la llevó a la habitación, el invierno se aproximaba en la ciudad, y por lo tanto el clima era algo frío, es así que Angélica se había traído de la boutique donde ella laboraba, varios jeans y camisetas, bolsos, abrigos, y otras prendas más, todas de las mejores marcas.     —¡Te volviste loca! —exclamó llevándose las manos a la boca Alba, al mirar aquel vestuario que ni en sus mejores sueños imaginó lucir, ta
Leer más
Capítulo 5: Regálame un sí.
Alba y Santiago se pusieron de pie y salieron del edificio, mientras caminaban en profundo silencio, la voz de Santiago se hizo escuchar.    —Alba…   La chica detuvo el paso y miró como él deslizaba sus dedos por sus dorados rizos, notó extrañada su nerviosismo.    —¿Sucede algo?   —Alba, espero no me tomes a mal, tampoco quiero que te sientas presionada.    La muchacha se asustó. «¿Y si este resulta igual de atrevido que Joaquín?» se preguntó con temor de lo que él iba a decir.   —Me gustaría ser tu amigo, y si tienes algún día tiempo, salir a tomarnos un café.    Alba sonrió, esa propuesta para ella era de lo más inocente, y en su mente imaginó otras cosas.   —Yo no tengo inconveniente en ser tu amiga, lo que sí, no quisiera problemas con tu prometida.     Santiago
Leer más
Capítulo 6: Primera cita.
Brooklyn- New York, Usa.   El viento soplaba con fuerza por la ciudad, Alba de pie en la entrada del museo sobaba sus brazos debido al frío que calaba sus huesos, entonces una especie de corriente la recorrió al ver el BMW de Santiago aproximarse, sintió su estómago encogerse. Suspiró profundo cuando lo vio bajar del auto irguiendo su metro noventa de estatura.    Una gran O se dibujó en la boca de Alba, al verlo caminar hacia ella con esa seguridad característica de él, mojó sus labios al mirar lo bien que le lucían esos vaqueros azules, y esa chompa de cuero negra. Cuando lo tuvo frente a ella, la respiración se le cortó por milésimas de segundos, sus piernas temblaron.    —Hola —saludó él, sonriéndole, entonces se acercó a ella y besó su mejilla, aspirando su aroma a gardenias.    —Buenas noches —contestó con una sonrisa tímida.    Leer más