Mundo ficciónIniciar sesiónMeses antes del epilogo.
La hacienda la Momposina volvió a vestirse de gala, decorada con una gran carpa que cubría el escenario donde estaba el altar para los novios rodeado de unas hermosas columnas de rosas rojas. Las sillas habían sido acomodadas en orden. El camino por donde los novios ingresarían al altar estaba cubierto de una alfombra beige con una calle de honor de rosas blancas a sus costados.
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