Mundo ficciónIniciar sesiónJackson Heights- New- York, Usa.
Alba cubrió con una almohada sus oídos, arrugó el ceño al no saber quién tocaba tan temprano a su puerta, estiró sus brazos y bajó de la cama para ir a abrir. Angélica con su amplia sonrisa pasó al apartamento con varias bolsas en sus manos.
—Buenos días, cenicienta, tu hada madrina llegó —expuso con orgullo—. Voy a convertirte en princesa.
Queridos lectores, lamentablemente Alba se dejó convencer de Angélica y ahora aparenta ser quién no es, se avecinan problemas.







