El leve tintineo de una taza de porcelana al posarse sobre su platillo rompió el silencio del salón principal de la residencia de la matriarca del clan Moreno. El gran reloj de pared, de estilo clásico, acababa de dar las tres de la madrugada cuando aquella calma quedó destrozada de la forma más brutal.¡Bang!Las imponentes puertas dobles de roble con relieves dorados se abrieron de un golpe, estrellándose contra el muro de mármol y haciendo retumbar toda la estancia.Dave Moreno entró sin pedir permiso.Su respiración era agitada; el pecho subía y bajaba con violencia, incapaz de contener las emociones que lo estaban despedazando por dentro. La camisa negra, completamente desarreglada, y sus ojos de águila, enrojecidos por una furia desatada, le daban el aspecto de un demonio dispuesto a arrancarle la vida a cualquiera que se interpusiera en su camino.La Gran Señora Moreno, que permanecía elegantemente sentada en un sofá de terciopelo de la más alta calidad, no mostró la menor sorp
Leer más