En la noche, Austin miró el mensaje de su abuelo y a Harper, ella estaba frente a él con un par de maletas, pequeñas, viejas y demasiado baratas. Su ceño estaba fruncido, realmente estaba molesto. —Lamento haber llegado así, pero el señor Hugo me dejó claro que tenía que venir a vivir aquí. Si fuera por mí, esta sería la última opción... —él la interrumpió con su mano. —Sí, lo sé. Él tuvo la brillante idea de avisarme por teléfono. Sé que hace parte del show, pero no esperaba que fuera tan pronto. —Él pasó la mano por su cabello totalmente irritado—. Para que esto no me vuelva loco tendrás que seguir las reglas: Dormiremos en habitaciones separadas, cada uno en su espacio. No puedes interferir en nada de mi vida, quiero que hagas como si no existieras aquí. ¿Está bien? Ella asintió, era obvio que la incomodidad para él, era similar a la de ella. —Tu habitación es la del fondo, la de visitas... pero dejarás algunas cosas en mi habitación, cuando mi abuelo venga de visita, mentir
Leer más