Días más tarde.
La dinámica en el piso de presidencia había tomado un rumbo tan eficiente como desconcertante, todo allí parecía como si nunca hubiese llegado Austin a tomar la presidencia.
Luego de la hostilidad abierta por parte de Austin, la presión de los mercados y la inminente auditoría del abuelo habían obligado a Harper y a Austin a guardar sus diferencias.
No lo hacían por afecto, sino por la imagen profesional, por la empresa, trabajaban codo con codo, compartiendo el mismo espacio d