Los meses siguientes fueron de transformación profunda para Luna y para la Fundación.Gonzalo Montalbán Ruiz, viendo que sus ataques legales no daban resultado, cambió de estrategia. Empezó a financiar campañas en redes sociales para deslegitimar a Luna, llamándola “oportunista extranjera” y “usurpadora de una historia que no le pertenece”. Algunos medios sensacionalistas recogieron la narrativa y la amplificaron.Luna, en vez de esconderse, decidió enfrentarlo de frente.Organizó una gran gala benéfica en la hacienda, invitando a periodistas, influencers, activistas y mujeres líderes de toda España. El evento se llamó “Voces que No Callan” y tenía un objetivo claro: recaudar fondos para crear un centro de apoyo psicológico y legal para mujeres víctimas de violencia.La noche de la gala, Luna apareció vestida con una versión moderna del vestido negro de Magdalena: elegante, sobrio y poderoso. Cuando subió al escenario, el salón quedó en silencio.—Hace ciento sesenta años —comenzó—, u
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