La contrademanda de Luna fue presentada con toda su fuerza. Los documentos históricos, las cartas de Amelia y los testimonios de las mujeres que la Fundación había ayudado fueron la base de su defensa. La opinión pública, que había seguido la historia desde el principio, se volcó claramente a su favor.
Gonzalo Montalbán Ruiz, viendo que su estrategia se derrumbaba, intentó un último movimiento desesperado: ofreció una suma millonaria a Luna para que abandonara la Fundación y le cediera la hacie