Los meses siguientes fueron de transformación profunda para Luna y para la Fundación.
Gonzalo Montalbán Ruiz, viendo que sus ataques legales no daban resultado, cambió de estrategia. Empezó a financiar campañas en redes sociales para deslegitimar a Luna, llamándola “oportunista extranjera” y “usurpadora de una historia que no le pertenece”. Algunos medios sensacionalistas recogieron la narrativa y la amplificaron.
Luna, en vez de esconderse, decidió enfrentarlo de frente.
Organizó una gran gala