Los meses siguientes fueron una prueba de fuego para Luna.
Gonzalo Montalbán Ruiz, desesperado por la pérdida de terreno, presentó una demanda millonaria alegando “daños morales” y “apropiación indebida del legado familiar”. Al mismo tiempo, filtró información falsa a la prensa, acusando a Luna de malversación de fondos de la Fundación.
La tormenta mediática fue brutal.
Durante semanas, Luna tuvo que responder a preguntas incómodas, defender cada gasto y demostrar que cada euro de la Fundación