El enorme lobo modificado cerró la distancia en un pestañeo, buscando el cuello de la joven con su boca abierta. La masa de músculos oscuros tapó la luz rojiza del amanecer, proyectando una sombra pesada sobre la arena del foso. Sin embargo, Sia no se movió por pánico. Guiada por la percepción del espíritu de Valerius, que le transmitía la posición exacta de la bestia a través de los latidos del Cristal, la paria realizó un quiebre lateral mínimo, permitiendo que la mandíbula del monstruo pasara a escasos centímetros de su hombro izquierdo.El impulso del animal lo obligó a derrapar sobre la nieve compacta, levantando una densa nube de polvo gris y escarcha. Sia aprovechó el giro fallido para estabilizar su postura en el centro del círculo, manteniendo los brazos sueltos a los lados de su cuerpo, con la venda de tela perfectamente asegurada sobre sus ojos.—¿Eso es todo lo que el laboratorio de Malakai puede diseñar? —soltó Sia, y su tono de voz, impregnado de un sarcasmo crudo, se es
Leer más